Varios obispos católicos rezan por Trump en la Casa Blanca
La Conferencia Episcopal estadounidense aclara que no organizó el encuentro, que se produjo a menos de dos semanas de las elecciones legislativas y en el que los prelados abordaron con el presidente cuestiones como la libertad religiosa, la educación y la defensa de la vida
Varios obispos católicos estadounidenses se reunieron este jueves con Donald Trump en el Despacho Oval de la Casa Blanca y concluyeron el encuentro con una oración por el presidente y el país. La reunión, en la que participó el arzobispo de Denver, James Golka, se produce a menos de dos semanas de las elecciones legislativas del 3 de noviembre, en las que se renovarán todos los escaños de la Cámara de Representantes y aproximadamente un tercio del Senado.
Las imágenes del encuentro, difundidas por la Casa Blanca, muestran a Trump sentado junto a su escritorio mientras varios prelados lo rodean durante la oración. Golka, que dirigió la plegaria, pidió la bendición de Dios para el presidente y la nación, e invocó al Espíritu Santo para que protegiera al país de toda influencia maligna.
La asesora de comunicaciones de Trump, Margo Martin, compartió el vídeo en su cuenta de X con el siguiente mensaje: «Arzobispos y obispos católicos rezan con el presidente Trump en el Despacho Oval».
Según explicó Jenny Korn, directora de la Oficina de Fe de la Casa Blanca, durante la reunión también se trataron asuntos relacionados con la libertad religiosa, la elección de centro educativo, los visados religiosos y las políticas relativas a la vida. La asesora espiritual del presidente, Paula White-Cain, también estuvo presente.
El arzobispo de Denver manifestó después su deseo de que el encuentro favorezca el diálogo sobre la defensa de la vida desde la concepción hasta la muerte natural, la dignidad humana y otras cuestiones de interés para la Iglesia. La oración por quienes ejercen responsabilidades públicas forma parte de la tradición católica, aunque su celebración en un espacio institucional y su difusión pública pueden adquirir también una dimensión política.
La Conferencia Episcopal se desmarca de la organización
La Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB) precisó que no organizó la reunión ni estuvo vinculada a ella. «No está afiliada a la Conferencia», señaló su portavoz, Chieko Noguchi, según recoge EWTN News. La aclaración distingue la iniciativa de estos prelados de la posición institucional del episcopado estadounidense.
La relación entre la Iglesia católica y la Administración Trump combina coincidencias en determinadas materias con discrepancias relevantes. Entre los puntos de encuentro figuran algunas iniciativas relacionadas con la libertad religiosa y la protección de la vida. En cambio, las políticas migratorias del Gobierno han provocado críticas por parte de los obispos, que han reclamado un trato digno para los inmigrantes y medidas que eviten la separación de las familias.
El pasado 13 de octubre, la Conferencia Episcopal estadounidense y la Asociación Nacional de Evangélicos publicaron conjuntamente un llamamiento a la compasión y la prudencia en el debate migratorio. El documento advierte del riesgo de que la aplicación indiscriminada de las medidas de control perjudique a familias y comunidades. Además, el presidente de la USCCB, el arzobispo Paul S. Coakley, ha pedido directamente a Trump que tenga en cuenta la situación de los haitianos que están siendo repatriados desde Estados Unidos.
La fe y la política, ante las urnas
El encuentro del Despacho Oval se celebra en un momento de intensa polarización política en Estados Unidos. Las elecciones del 3 de noviembre determinarán la composición del Congreso durante la segunda mitad del mandato de Trump y tendrán consecuencias para la capacidad de su Administración de sacar adelante su agenda legislativa.
La dimensión religiosa de la política estadounidense es especialmente visible en el entorno del presidente republicano, que ha mantenido una relación estrecha con diversos líderes evangélicos. En marzo, otros dirigentes religiosos ya habían rezado con Trump en la Casa Blanca.
No obstante, la participación de los prelados no equivale a un pronunciamiento de la Conferencia Episcopal. De hecho, en su mensaje ante las próximas elecciones, Coakley ha pedido a los católicos que antepongan la fe a la política y evalúen a los candidatos no solo por sus promesas, sino también por sus actuaciones y su contribución al bien común. El arzobispo ha advertido asimismo contra los discursos que alimentan el miedo, el resentimiento y la división.