Luis Marín llevará el calor del Papa a Ucrania de cara al invierno
El limosnero apostólico visitará Kiev, Zaporizhia, Dnipro y Fastiv del 27 al 30 de octubre. En declaraciones a Alfa y Omega, llama a «responder a las necesidades de la población»
El prefecto del Dicasterio para el Servicio de la Caridad y limosnero apostólico, Luis Marín, viajará a Ucrania del 27 al 30 de octubre para visitar Kiev, Zaporizhia, Dnipro y Fastiv. La misión, que incluirá comunidades tanto de rito latino como greco-católico, busca llevar «la solicitud, la ayuda y el cariño del Santo Padre a la población ucraniana».
El viaje coincide con una campaña de recogida de ayuda impulsada entre los empleados del Vaticano en colaboración con el Governatorato. Entre el 22 y el 24 de octubre, los trabajadores de la Santa Sede pueden entregar material destinado a aliviar las necesidades de la población ante la llegada del invierno.
«La respuesta está siendo excelente»
La iniciativa recoge principalmente ropa de abrigo, sacos de dormir, mantas, vestidos, toallas, sábanas y alimentos enlatados. Marín subraya que esta campaña no se limita a reunir suministros, sino que interpela personalmente a quienes pueden colaborar. «Esta iniciativa nos coloca ante la propia responsabilidad y es una llamada a la conciencia de cada uno para responder personalmente a las necesidades de la población ucraniana, que sufre los efectos devastadores de una guerra tan destructiva y prolongada», explica.

Los empleados del Dicasterio para el Servicio de la Caridad se encargan de clasificar y empaquetar las donaciones. Según Marín, «la respuesta está siendo excelente».
Una vez preparado, todo el material será enviado por carretera a Ucrania mediante el convenio TIR, un sistema de tránsito internacional de mercancías. La operación está coordinada por la parroquia romana de Santa Sofía, en Vía Boccea, mientras que las estructuras eclesiásticas de Kiev asumirán la distribución de la ayuda sobre el terreno.
No es la primera iniciativa del Dicasterio
La campaña se suma a otras iniciativas que el Dicasterio para el Servicio de la Caridad mantiene desde hace tiempo para atender a la población ucraniana. Entre ellas figuran el envío de convoyes de medicamentos y la financiación de proyectos destinados a las personas más pobres y necesitadas, canalizados a través de la Nunciatura.

La visita de Marín se enmarca así en una labor de asistencia material y acompañamiento eclesial a una población que afronta otro invierno bajo los efectos de la guerra. El responsable de la limosnería concluye asegurando que «seguimos orando insistentemente con la esperanza de que los pueblos en guerra se abran pronto al don de la paz».