Oración interreligiosa por la paz en Madrid para «recuperar vínculos» y «superar el miedo al otro»

Oración en el espíritu de Asís en Madrid para «recuperar vínculos» y «superar el miedo al otro»

San Francisco el Grande reúne a representantes de diversas tradiciones religiosas, con la presencia de Vicente Martín Muñoz, obispo auxiliar de Madrid, para rezar por la paz

Luis Miguel Modino
El obispo auxiliar de Madrid (centro) entre los distintos representantes religiosos. Foto: Luis Miguel Modino.
El obispo auxiliar de Madrid (centro) entre los distintos representantes religiosos. Foto: Luis Miguel Modino.

En un tiempo marcado por las profundas contradicciones que provocan las guerras, las migraciones forzadas, la desigualdad creciente y el sufrimiento de tantas personas que viven en la pobreza o la exclusión, distintas religiones que viven su fe en Madrid se han reunido este domingo 25 de octubre de 2026, en la Real Basílica de San Francisco el Grande, para el Encuentro Interreligioso por la Paz en el Espíritu de Asís, convocado por primera vez por san Juan Pablo II en Asís, el 27 de octubre de 1986.

La cita ha tenido lugar de forma prácticamente simultánea a la apertura del encuentro Paz desarmada y desarmante que la Comunidad de Sant’Egidio está celebrando en Asís hasta el martes. El Papa León XIV estaba invitado a participar en su clausura, aunque finalmente los médicos desaconsejaron su asistencia debido a su reciente cirugía.

Fraternidad, compasión y esperanza

Una oportunidad para contemplar las heridas que sufre la creación, que nos invitan a mirar el mundo con ojos de fraternidad, compasión y esperanza, y a acercarnos a las personas más vulnerables, a construir la paz y a cuidar la casa común.

El encuentro ha contado con representantes de diversas tradiciones religiosas: el reverendo padre Ciprian, de la Iglesia ortodoxa rumana; Antonio Merino, de la comunidad judía, secretario de la Fundación Violeta Friedman; el reverendo Ramiro Arroyo, pastor de la Community Church of Madrid, la Iglesia Evangélica de habla inglesa; Temirkhon Naziri, de la comunidad musulmana y director ejecutivo de la asociación Arco Forum; y Vicente Martín Muñoz, obispo auxiliar de Madrid.

Vista de la basílica de San Francisco el Grande durante la oración. Foto: Luis Miguel Modino.
Vista de la basílica de San Francisco el Grande durante la oración. Foto: Luis Miguel Modino.

Tras la acogida del obispo auxiliar de Madrid, los asistentes han rezado la oración de san Francisco y han escuchado las intervenciones de los representantes de las diversas religiones, que han compartido su visión en torno al lema, Alumbrando caminos de paz y bien, a partir de su propia tradición, que cada uno ha concluido con una oración y el encendido de una vela.

El padre Ciprian, llamó a «ser faros vivientes alumbrando caminos de paz y bien», recordando que «nuestras legítimas diferencias no nos impiden ponernos hombro con hombro a rezar juntos por la paz». Para el representante de la Iglesia ortodoxa rumana la fe debe ser vista como motor de reconciliación y no fuente de odio, lo que demanda ser luz de la fraternidad universal y como creyentes ver la riqueza de la diversidad. En sus palabras, reflexionó sobre la urgencia histórica de alumbrar en un mundo hiperconectado y al mismo tiempo fragmentado, sobre la necesidad de alumbrar cada rincón de la sociedad con la paz, el bien y la belleza.

Afirmar mi identidad no niega la tuya

Antonio Merino partía de la figura de Abraham, el primer hebreo, que obtiene el privilegio de Dios para que él y sus descendientes sean el pueblo elegido. Ante las continuas pruebas de Dios, las vivió como oportunidad para no dejarse llevar por el deseo humano y que aparezca su naturaleza divina. En su reflexión hizo referencia a los mandamientos en la tradición judaica, cinco verticales y cinco horizontales. Y en Abraham destacó la relación común entre judíos y musulmanes, resaltando, ente otros elementos, que afirmar mi identidad no supone negar la tuya y que la bendición no es un recurso escaso, Dios se la da a todos.

El pastor Ramiro Arroyo inició su intervención destacando cómo es conmovedor ver a un judío dirigirse con amor a un musulmán. «No podemos encerrar a Dios en nuestras fronteras humanas», afirmó, dado que las diferencias no pueden ser obstáculos para el encuentro y somos llamados desde la fe a reconocer la dignidad del otro, a no mirar las apariencias y sí el corazón.

Llamó a examinar nuestra forma de mirar al prójimo, no desde la sospecha o etiquetas previas, a preguntarse si el creer en Dios nos hace más misericordiosos y nos lleva a reconocer la dignidad del otro, a no juzgar, a no olvidar el sufrimiento del otro, a estar más dispuestos a servir, a decisiones concretas en favor de la paz, que nos debe llevar a unir esfuerzos en favor de la vida humana, la justicia y el cuidado de la casa común, que el otro no sea adversario a vencer, sino alguien que merece respeto y cuyo sufrimiento no nos puede dejar indiferentes.

Mirando a san Francisco y el sultán

Desde la comunidad musulmana, Temirkhon Temirzoda Naziri resaltó la importancia de la paz, tan presente en su tradición religiosa. Llamó a no resignarse a la oscuridad y recordó el encuentro entre san Francisco de Asís y el sultán Al Malik al Kamil, un encuentro basado en el respeto y la escucha, en un momento histórico complicado. El fundador y director ejecutivo de la asociación Arco Forum subrayó la importancia de estos encuentros interreligiosos y cómo ayudan a avanzar en frutos que hacen posible construir la paz tan necesaria, que nace del conocimiento y la confianza, que son caminos de amistad y paz. Una ocasión propicia para que «nos conozcamos y nos reconozcamos».

Espíritu de Asís, fuerza de comunión y armonía

Vicente Martín reconocía la necesidad de una mayor unidad y reconciliación en el mundo actual. El obispo auxiliar ve «el espíritu de Asís» como «fuerza de comunión y de armonía». Ante el escenario actual, demandó una «unificación espiritual que no implique uniformidad». En ese sentido, recalcó que «las religiones tenemos la posibilidad de poder contribuir a fortalecer la fraternidad en los distintos contextos y a recuperar vínculos que permitan superar el miedo y el rechazo al otro». Un deseo de paz en el mundo que, desde diversas tradiciones religiosas, ha convocado este momento de oración.

Martín (izquierda) conversa con Naziri y Merino. Foto: Luis Miguel Modino.
Martín (izquierda) conversa con Naziri y Merino. Foto: Luis Miguel Modino.

Una preocupación que recoge el Papa León XIV en su encíclica Magnifica humanitas, donde reflexiona sobre la actualidad de la guerra y sus nuevas modalidades. De hecho, «la guerra está en el corazón de esta cultura del poder que alimenta una mentalidad en la que el otro se vive como enemigo a combatir», lo que es potenciado por la inteligencia artificial. El obispo reflexionaba sobre la cultura del poder y sus consecuencias, proponiendo como alternativa la cultura del amor, «que reclama conversión personal y colectiva».

Una cultura que, como propone León XIV, demanda cinco vías prácticas: desarmar las palabras; construir la paz fundada en la justicia; asumir la mirada de las víctimas; cultivar un sano realismo, lejos de un idealismo ingenuo y un cinismo resignado; y relanzar el diálogo y el multilateralismo. Siempre en vista de «construir entre todos una civilización más humana, más justa, más pacífica», y un compromiso, a ejemplo de san Francisco de Asís, para alumbrar caminos de paz y bien. Para ello se asumía al final del encuentro un compromiso por la paz.