La Iglesia española celebra los 60 años de su Conferencia Episcopal, una institución que se organiza con el fin de que los obispos se encuentren y actúen colegialmente ante las oportunidades y dificultades que afronta nuestro país.

El 1 de marzo de 1966, con la presencia del nuncio y la asistencia de 70 obispos, se constituyó la Conferencia Episcopal Española. Su primer presidente fue el cardenal Quiroga Palacios, Casimiro Morcillo como vicepresidente y Guerra Campos, auxiliar de Madrid, su secretario general.

En realidad, estos nombramientos no representaban a la mayoría más conciliar del episcopado español, quienes era respaldados por el Papa, consciente de que la Iglesia española se estaba renovando y adaptándose a las decisiones conciliares de forma que sus relaciones con el régimen político imperante comenzaban a deteriorarse.

Morcillo se encontraba dividido. Más cercano psicológicamente a los conservadores, no estaba de acuerdo con el talante de sus intervenciones. Pablo VI se ratificó en su convicción de que había que renovar el episcopado español y actuó en consecuencia. Así nació una nueva época del episcopado y de la Iglesia española. El verdadero punto de inflexión de la Conferencia Episcopal Española fue el 7 de julio de 1977, fecha en la que el cardenal Tarancón fue elegido presidente. Don Vicente ha sido, probablemente la personalidad más apropiada para el difícil momento que le tocó vivir a la diócesis madrileña.

La nueva conferencia, más conjuntada, con acentos dinámicos y renovadores, estuvo abierta a las inquietudes del clero y publicó documentos significativos de valor doctrinal y práctico.

Por otra parte, señaló sus convicciones y preocupaciones en la muy conocida y reveladora encuesta al clero, que fue animosamente aplicada en los siguientes años. Esta encuesta ofreció la situación anímica y doctrinal de los sacerdotes españoles en toda su crudeza. Constituyó un experiencia fuerte y desconcertante de las situaciones clerical y espoleó a clero y laicos a afrontar con ánimo la realidad. 

Tras la visita de Juan Pablo II a España, la conferencia ofreció un documento en el que se recogían las principales orientaciones del Pontífice, apoyándose en el interesante plan pastoral de la Iglesia española. En 1983 se celebró en Madrid un Congreso de Espiritualidad Sacerdotal con el fin de apoyar el ministerio de los sacerdotes que acudieron a sus sesiones masivamente. 

Hasta hoy, la Conferencia Episcopal Española ha dado ocho planes pastorales. Como denominador común de todos ellos está su aliento evangelizador y kerigmático, con ocasión de las visitas de los Papas y sobre la nueva evangelización en un país que ha cambiado aceleradamente hacia una fuerte secularización.

Los cinco primeros fueron: La visita del Papa y el servicio de la fe de nuestro pueblo (1983-1986); Anunciar a Jesucristo en nuestro mundo con obras y palabras (1987-1990), Impulsar una nueva evangelización (1990-1993), Para que el mundo crea (1994-1999), y Proclamar el año de gracia del Señor (1997-2000). Estos planes se cerraron con el Gran Jubileo del Año 2000, al que siguió un año de revisión del camino recorrido.

Los otros tres fueron Una Iglesia esperanzada. Más abierta (2002-2005), «Yo soy el pan de vida». Vivir de la Eucaristía (2006-2010), y La nueva evangelización desde la Palabra de Dios (2011-2015). Existe en todos ellos un aliento evangelizador.

Con la llegada de nuestro siglo, nuestra Conferencia Episcopal ha estado presente activamente en una sociedad marcada por la transformación de la familia, el descenso de las vocaciones sacerdotales y religiosas y la necesidad de proponer nuevas maneras de presentar los preceptos evangélicos en las parroquias, organizaciones caritativas y miembros activos en el compromiso social. 

Los cristianos laicos, por su parte, se han sentido animados a participar animadamente en la vida eclesial, pero puede afirmarse que todavía nos encontramos en una Iglesia española en la que nos resulta difícil ser plenamente corresponsables y comunitarios. Los planes pastorales más recientes han sido La Iglesia al servicio de nuestro pueblo (2016-2020), Fieles al envío misionero (2021-2025) y Poneos en camino (2026-2030). 

Entre los miembros dirigentes de la conferencia recordamos a Ricardo Blázquez, Antonio María Rouco Varela, Juan José Omella, Fernando Sebastián y Luis Argüello. Todos ellos han dejado su impronta en las actividades de la conferencia y la vida eclesial.