El príncipe de Liechtenstein veta la ley del aborto
Histórica decisión del monarca europeo, que argumenta que la ley no garantizaba una protección adecuada para los no nacidos
El príncipe heredero y regente Alois de Liechtenstein ha tomado la decisión de bloquear por completo y de forma definitiva la reforma que buscaba legalizar la ley de plazos del aborto.
En un comunicado hecho público esta semana, la casa principesca afirma que «su alteza el príncipe heredero Alois de Liechtenstein ha dedicado los últimos meses a examinar minuciosamente la iniciativa de establecer un límite de tiempo para el aborto, así como las cuestiones relacionadas con este tema, y ha mantenido numerosas conversaciones al respecto».
Una ley no adecuada
«Tras una cuidadosa reflexión, sigue convencido de que una regulación que establezca un límite de tiempo no es adecuada para proteger debidamente la vida del no nacido como un derecho fundamental», concluye el comunicado.

El proyecto de ley salió aprobado por un ajustadísimo margen de 13 votos contra 12 el pasado 2 de septiembre en el parlamento. El marco constitucional de Liechtenstein especifica que ninguna ley aprobada por el poder legislativo puede entrar en vigor sin la sanción y firma del monarca, una prerrogativa que el príncipe Alois ha decidido utilizar.
Ya en el año 2011, con la ley del aborto ya en preparación, el príncipe Alois de Liechtenstein advirtió que no firmaría una hipotética ley aunque fuera aprobada en referéndum. Aunque formalmente el príncipe no es Jefe del Estado, su padre, Hans Adam II, traspasó la competencia de la sanción de las leyes en 2004. El príncipe heredero, católico practicante, explicó que no podría sancionar esa ley, entre otras cosas, por «la problemática de los abortos de niños discapacitados», que provoca «un auténtico exterminio en los países donde el aborto es legal».