El Papa recuerda a las víctimas del tiroteo en EE. UU. y el naufragio de migrantes  - Alfa y Omega

El Papa recuerda a las víctimas del tiroteo en EE. UU. y el naufragio de migrantes 

En el ángelus de este domingo, ha lamentado que «reduzcamos la vida a una competencia innecesaria» y ha invitado a hacernos humildes sirviendo a los demás

Ester Medina Rodríguez
El Papa durante el ángelus . Foto: CNS / Vatican Media.

Un domingo más, el Santo Padre se ha asomado al balcón pontificio para rezar la oración mariana del ángelus junto a los fieles congregados en la plaza de San Pedro. Allí, ha querido reiterar el enérgico llamamiento por la paz y ha pedido un «serio compromiso» para «que la voz de las armas calle mientras se alza la voz de la fraternidad y la justicia» en todo el mundo. En este sentido, se ha referido específicamente al conflicto en Ucrania y los recientes bombardeos sobre su capital, Kiev, que han causado numerosas víctimas. «Invito a todos a no ser indiferentes y a ser cercanos con la oración y con gestos concretos de caridad», ha exhortado.  

También ha recordado el luto por el tiroteo de este miércoles durante la celebración de una Eucaristía en la iglesia de una escuela en Mineápolis, que dejó dos niños muertos y decenas de heridos. A todos los afectados les ha expresado un mensaje de cercanía pronunciado en su inglés natal, recordando también «a todos los niños que cada día son asesinados en el mundo a causa de las armas», que ha definido como «una pandemia que infecta nuestro mundo».  

Igualmente, ha rezado por las numerosas víctimas y los desaparecidos en el naufragio de migrantes que se dirigían a Canarias y que tuvo lugar también en la noche de este miércoles en la costa atlántica de Mauritania. «Esta tragedia mortal se repite a diario en todo el mundo», ha afirmado León XIV, que ha pedido que acojamos a estas personas con amor y protección.  

El Pontífice ha recordado que este 1 de septiembre se celebra la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, instituida hace diez años por el Papa Francisco junto al patriarca ecuménico Bartolomé I. Este año gira en torno al lema Semillas de Paz y Esperanza, un mensaje que León XIV ha afirmado que es «más importante y urgente que nunca».  

Una llamada al encuentro 

En la catequesis, el Papa ha reflexionado sobre la cultura del encuentro, que queda patente en el Evangelio de este domingo cuando Jesús es invitado a comer por uno de los fariseos. «Sentarse juntos a la mesa es signo de paz y comunión en todas las culturas, aunque ese encuentro no siempre es fácil», ha indicado. Entre otras cosas, porque suele existir «una carrera por los primeros puestos», incluso también hoy, «en ocasiones en las que importa hacerse notar y estar juntos se convierte en una competencia». 

El Santo Padre ha lamentado que muchas veces «reduzcamos la vida a una competencia innecesaria y nos desorganicemos para ganar reconocimiento». Frente a esto, ha invitado a «detenernos para reflexionar» y hacernos humildes, un término que «describe la forma perfecta de libertad, que se manifiesta sin esfuerzo y sin estrategias cuando, en lugar de usar las situaciones, aprendemos a servir».