Una teóloga chilena, nueva subsecretaria del Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral
Además de a Claudia Leal, el Papa también ha nombrado subsecretario del mismo dicasterio a un jesuita congoleño
León XIV elige a la teóloga chilena Claudia Leal Luna y al jesuita angoleño Avelino Chicoma Bundo Chico como subsecretarios del Dicasterio para el Servicio al Desarrollo Humano Integral. Ambos compartirán así el segundo escalón de responsabilidad del departamento social de la Santa Sede, que tiene como prefecta a la religiosa salesiana Alessandra Smerilli y como pro-prefecto al cardenal Fabio Baggio.
«Recibo este nombramiento con gratitud a León XIV por la confianza que deposita en mí, y con gratitud al Señor por todos los beneficios que me ha concedido», ha declarado la nueva subsecretaria a la prensa vaticana. Leal ha reconocido que se incorpora a «una labor que ya está en marcha», junto a Smerilli, Baggio y el secretario, Jozef Barlaš.
Una curia más feminizada
Este nombramiento consolida la presencia de Leal Luna en el pontificado. El pasado 19 de octubre el Papa ya la incorporó como una de los 24 nuevos integrantes de la Comisión Teológica Internacional, un organismo dependiente del Dicasterio para la Doctrina de la Fe. La comisión deberá profundizar durante los próximos cinco años en el concepto de Tradición.

Nacida en Chile en 1977, es licenciada en Ciencias Jurídicas y Sociales por la Universidad de Chile y doctora en Teología Moral por la Academia Alfonsiana de Roma. Fue profesora en la Pontificia Universidad Católica de Chile entre 2012 y 2022 y, desde entonces, es catedrática del Instituto Teológico Pontificio Juan Pablo II para las Ciencias del Matrimonio y la Familia. También es consultora del Dicasterio para la Doctrina de la Fe.
Avelino Chico declara el nuevo servicio como «exigente»
Junto a ella estará el jesuita Avelino Chicoma Bundo Chico, nacido en 1979 en Lobito (Angola). Ingresó en la Compañía de Jesús en 2002 y fue ordenado sacerdote en 2014. Doctor en Migraciones Internacionales Contemporáneas y Cooperación al Desarrollo, trabaja en el Dicasterio desde 2020. Allí ha sido coordinador regional para África, jefe de la sección de Escucha y Diálogo y, desde 2025, responsable de oficina.

El religioso ha expresado su «más profundo agradecimiento al Santo Padre y a los superiores del Dicasterio por la confianza depositada en mí durante estos años de servicio». Aunque considera que la nueva responsabilidad es «exigente e incluso desafiante», asegura sentirse «apoyado por Dios y por mis superiores».